Cómo conseguir una buena restauración

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Los expertos tienen diversos criterios para comprobar si la restauración se ha completado con éxito, aunque algunos son complicados de llevar a la práctica debido esencialmente a su costo:

  • Sostenibilidad: los organismos vivos sobreviven y se reproducen sin ayuda del hombre
  • Protección frente a invasiones: los sistemas poco naturales son bastante susceptibles a las invasiones biológicas y las invasiones son síntoma de que en los ecosistemas hay un uso incompleto de la luz, agua y nutrientes.
  • Productividad: el sistema restaurado debe ser tan productivo como el original.
  • Retención de nutrientes: si el sistema final pierde más nutrientes que el original, no se ha restaurado de manera conveniente.
  • Interacciones bióticas: constituyen un buen indicador cuando faltan, especialmente las más esenciales, como la polinización o las asociaciones para fijar fósforo o nitrógeno.
  • Biodiversidad: un sistema restaurado debería tener iguales índices que el histórico o uno sano equivalente.

La rehabilitación comparte con la restauración un enfoque fundamental en los ecosistemas históricos o preexistentes como modelos o referencias, pero las dos actividades son distintas en sus metas y estrategias. La rehabilitación enfatiza la reparación de los procesos, la productividad y los servicios de un ecosistema, mientras que las metas de la restauración también incluyen el restablecimiento de la integridad biótica preexistente en términos de composición de especies y estructura de la comunidad. No obstante, la restauración abarcando una gran parte del trabajo de proyectos que se han identificado previamente como rehabilitaciones.

El término reclamación, tal como se usa comúnmente en el ámbito de minería en Norteamérica y en el Reino Unido, tiene una aplicación más amplia que la rehabilitación. Los objetivos principales de la reclamación incluyen la estabilización del terreno, la seguridad pública, el mejoramiento estético y, por lo general, el retorno de las tierras a lo que se consideraría un propósito útil dentro del marco regional. La revegetalización (o revegetación), que por lo común es un componente de la reclamación, podría significar el establecimiento de sólo una o unas pocas especies. Aquellos proyec­tos de reclamación más fundamentados en la ecología pueden considerarse una rehabilitación, inclusive una restauración.

La mitigación es una acción cuyo objetivo es compensar los daños ambientales. Tanto en México como en Estados Unidos, la mitigación es una condición frecuente para el otorgamiento de permisos para proyectos de desarrollo privado y de obras públicas que dañan humedales.

La palabra creación se ha usado recientemente para referirse a proyectos de mitigación que se realizan en terrenos completamente desnudos de vegetación. También se emplea de vez en cuando el término fabricación.
Con frecuencia, el proceso de vaciar un sitio, causa suficientes cambios en el ambiente como para requerir la instalación de un tipo de ecosistema diferente al que había históricamente. La creación, que se realiza como ingeniería supervisada o arquitectura de un paisaje, no puede considerarse una restauración porque la restauración supone el desarrollo de un ecosistema conforme a una trayectoria preferida y después permite que los procesos autogénicos guíen el desarrollo posterior sin interferencia humana o con poca participación.